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Mejora del suelo. Abono y fortalecimiento de las plantas

Un buen suelo es la base de toda actividad hortícola. El valor de esta capa relativamente fina y rica en humus se expresa en el término casi reverencial "tierra vegetal". Y con razón, ya que es el requisito previo para la colonización de cualquier tipo de vegetación: tanto la natural como la cultivada a través de la horticultura, la agricultura y la silvicultura. Uno de los medios para mejorar el suelo es el uso moderado y adaptado a las necesidades de fertilizantes, preferiblemente orgánicos, ya que con ellos los nutrientes se liberan gradualmente y, por tanto, hay poco riesgo de lixiviación y contaminación de las aguas subterráneas.

Lanza de abono. Abonado sin pérdidas y selectivo

La fertilización de plantas de jardín viejas y consolidadas (como árboles frutales, setos, arbustos o plantas en maceta) se hace cada vez más difícil con el paso de los años, ya que el suelo se enraíza cada vez más, se solidifica y puede llegar a ser casi impenetrable. Por otra parte, estas plantas, por lo general muy voluminosas, necesitan un aporte regular y suficiente de nutrientes: en primavera o en otoño. Al final de la temporada, es importante aportar al suelo una reserva que esté a disposición de las plantas para un nuevo crecimiento en primavera. Y para evitar que el abono sea arrastrado sin utilizar, es aconsejable trabajarlo en profundidad en el suelo, directamente en la zona radicular de las plantas. Esta lanza de abono, cuyo prototipo fue desarrollado por un jardinero en Francia, lo hace posible. En un principio, la diseñó para su propio uso, para poder abonar las plantas más viejas de su jardín directamente en las raíces, de modo que la planta dispusiera de toda la dosis de abono y no se reforzaran innecesariamente las malas hierbas cercanas al suelo ni se contaminara el medio ambiente con el abono que se esparce por la superficie pero no penetra.

Otras ventajas: - Utilizada en zonas con mantillo, la lanza ahorra la retirada de la cubierta de mantillo - Facilita el suministro de nutrientes a plantas de maceta grandes y perennes con un cepellón impenetrable - Los árboles frutales plantados en un prado pueden abonarse de forma muy dirigida si se realizan unos cuantos orificios en el suelo en la zona de los aleros de la copa (donde se encuentran las finas raíces de succión).