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Jardín apícola

En Alemania hay unos 570 parientes silvestres de la abeja melífera común. Las abejas silvestres, entre las que también se encuentran los abejorros, tienen una enorme importancia para la agricultura y la horticultura. Su función polinizadora es mucho más eficaz que la de las "abejas ocupadas" en las que solemos pensar. Las plantas de tomate, por ejemplo, son polinizadas exclusivamente por abejas silvestres. Sin embargo, sólo en Alemania, la mitad de las abejas silvestres ya figuran en la Lista Roja de especies amenazadas. Con poco esfuerzo, cada jardinero puede contribuir eficazmente a la protección y conservación de estos insectos peludos. Esto incluye, sobre todo, plantar plantas de pasto para abejas localizadas que proporcionen alimento variado durante toda la temporada. Cuando falten refugios naturales, conviene instalar nidos que ofrezcan espacio para criar a las crías y protección contra las heladas y la lluvia. Evitar los productos químicos en el jardín también puede ayudar a las abejas a regenerarse. En nuestra gama encontrará numerosos productos para la protección activa de las abejas, en el sentido de medidas inmediatas necesarias.

Crear un pasto para abejas. Plantas adecuadas (disponibles en octubre)

Para que los animales dispongan de alimento durante toda la temporada, es necesario plantar en el jardín flores, plantas vivaces, rosas y arbustos ricos en néctar y polen. En nuestra gama encontrará una amplia selección, por ejemplo:

Un asunto grave. La muerte de las abejas

La importancia de las abejas para la economía alimentaria humana es inmensa: la mayoría de las frutas, verduras y piensos sólo se producen porque alguien se encarga de la polinización. En Asia se recurre cada vez más al hombre para este fin, pero el éxito de estos esfuerzos es limitado. En la mayor parte del mundo, las abejas melíferas siguen siendo las responsables, por lo que la mortalidad de las abejas, que aún se conoce sólo parcialmente, supone una amenaza especial para nuestro suministro de alimentos. Se han aducido varias razones para explicar la muerte masiva de estos animales. Los parásitos como el ácaro Varroa y la especie de mosca recientemente descubierta Apocephalus borealis, que pone sus huevos directamente en las abejas, desempeñan un papel importante. Ambos pueden transmitir virus y enfermedades fúngicas. Los animales infestados pierden la orientación y ya no pueden encontrar el camino de vuelta a la colmena.