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Fabricante

Pinceles de Iris Hantverk. Una diferencia tangible

La fabricación de cepillos es tradicionalmente una rama de trabajo en la que pueden formarse ciegos y personas con deficiencias visuales. Iris Hantverk se fundó a principios del siglo XX como empresa creada por la Asociación Sueca de Ciegos y esta tradición se mantiene hasta nuestros días: artesanos con discapacidad visual de Suecia y Estonia siguen montando los pinceles totalmente a mano. Las técnicas también son las mismas que entonces: con la ayuda de un pequeño gancho que se sujeta al dedo, se pasa un alambre de acero inoxidable por los agujeros de la base de madera del cepillo y se forman bucles. Las cerdas, reunidas en pequeños manojos, se introducen en los bucles y se aprietan con ayuda del alambre antes de cortarlas finalmente a la longitud adecuada con una máquina cortadora, guiándose por el sentido del tacto y con mucho tacto. El proceso de trabajo puede seguirse en el producto acabado: El recorrido del alambre en el dorso de muchos pinceles es una prueba visible y tangible del trabajo artesanal incluso después de terminados.