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Guías

Hacer maletas

Hago la maleta y me llevo: tres pantalones, cinco camisas, un cepillo de dientes y un par de zapatos de repuesto. Lo que en versión lúdica suena tan sencillo y a lo sumo requiere concentración y memoria, en realidad lleva a bastantes viajeros al borde de la desesperación: hacer la maleta. Por un lado, está la preocupación de olvidar algo y, por otro, el acto de guardarlo en la maleta, que puede llevar a algunas personas al límite de sus propias capacidades logísticas. Para que en el futuro hacer la maleta se convierta en un ritual que aumente la ilusión por viajar -en lugar de quitársela incluso antes de salir-, hemos reunido para usted algunos consejos útiles. Así podrá empezar a hacer la maleta. Se lo prometemos.

El orden es la mitad de la batalla. Crear una lista de equipaje

Hay que reconocerlo: No podemos ayudarle a decidir qué meter en la maleta. Sin embargo, la experiencia -tanto la propia como la ajena- puede ayudar a que los futuros preparativos del viaje sean más relajados. Haz listas, preferiblemente ordenadas por categorías como "ropa", "cosméticos", "medicamentos" o "documentos de viaje", que puedas ir marcando una a una y a las que puedas volver a remitirte en el siguiente viaje similar sin tener que hacer el trabajo de nuevo. Las listas de equipaje en Internet o las aplicaciones para el móvil facilitan la creación de estas listas con plantillas útiles.

Lo primero y más importante: busque primero todo lo que vaya a llevar y colóquelo de forma ordenada para tener una visión general. Solo después empiece a meter las cosas en la maleta.

Para evitar que la ropa se arrugue y que falte espacio en la maleta, sigue estos consejos:

  1. En realidad es lógico, pero no siempre se aplica de forma sistemática: Las cosas más pesadas van en el fondo de la maleta, para que se deslicen menos y no puedan aplastar a las más ligeras y delicadas. El fondo es la parte de la maleta que suele quedar más abajo durante el transporte. Es decir: la zona más alejada del asa. Si ahora piensas: «Pero eso es obvio», simplemente sigue leyendo e ignora esta parte.
  2. Los zapatos suelen ser de las cosas más pesadas de la maleta y, por lo tanto, se meten primero. Las bolsas para zapatos no solo protegen los zapatos de arañazos, sino que también evitan que la ropa se ensucie. La regla es: cada zapato en su propia bolsa. Además, los zapatos sin hormas son ideales para meter calcetines dentro. Esto ahorra espacio y ayuda a mantener los zapatos en su forma.
  3. Recomendado por quienes viajan con mochila y cada vez más habitual también entre quienes hacen la maleta: Enrolla la ropa en lugar de doblarla. Lo que a primera vista puede parecer extraño y quizá poco práctico, revela claras ventajas si se analiza con más detenimiento: la ropa no se arruga y, además, se puede guardar en la maleta de forma más compacta y ordenada.
  4. Puedes enrollar las prendas por separado o en lotes más grandes: las prendas resistentes por dentro —la ropa interior también es ideal para esto— y las más delicadas por fuera. Una vez en el destino de vacaciones, basta con sacudir la ropa una sola vez; apenas se notarán los estragos del viaje. Los pantalones, los jerséis y las camisetas son especialmente adecuados para este tipo de transporte.
  5. Los accesorios delicados también se pueden proteger enrollándolos. Las gafas de sol envueltas en camisetas llegan a su destino sin sufrir daños, mientras que las corbatas o los pañuelos ligeros de seda, enrollados alrededor de tubos de cartón vacíos, llegan sin arrugas.
  6. Envuélvelas para utilizarlas como capa separadora entre diferentes capas y también para rellenar las mangas. De esta forma se evita la fricción, una de las principales causas de las arrugas. Coloque estas prendas al final, en la parte superior de la maleta en posición horizontal, o utilice —si dispone de ellas— las zonas separadas de la maleta para guardarlas. Apila siempre las camisas de forma escalonada, para que los cuellos no se aplasten entre sí y se aproveche mejor el espacio de la maleta.
  7. Un último consejo para las parejas que viajan juntas con dos maletas: haz las maletas de forma cruzada. Si guardáis algunas prendas esenciales, artículos de cosmética y complementos en ambas maletas, estaréis preparados por si se perdiera una de ellas durante el viaje.